Sabalito pueblo mariano

El viernes 25 de mayo del año del Señor 2018, dentro del contexto del mes dedicado a la Virgen María, los feligreses de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, en Sabalito de Coto Brus, participaron del Rosario de la Luz, el cual se llevó a cabo en el templo parroquial, al ser las 6:00 pm.

Los misterios fueron asignados a diferentes grupos o movimientos de la Iglesia, donde cada uno de ellos elaboró un pequeño altar con elementos alusivos al misterio, contribuyendo así con una mejor reflexión y meditación al respecto.

Al enunciar cada misterio se realizaba un ofrecimiento y con él se elevaba una oración a Dios por una intención en particular. Así, en el primer misterio, se pidió a Dios una gracia de profunda conversión. Y que con San Juan el Bautista, cada uno pueda ser transformado al decir “Yo tengo que disminuir mientras el Señor tiene que aumentar”.

Durante el segundo misterio, se elevó una oración de agradecimiento a Dios al revelar el poder de su Hijo Nuestro Señor Jesucristo y se pidió, en primer lugar, que así como Jesús transformó el agua en vino, también cada uno de los cristianos sea transformado por su luz a través de la intercesión de la Virgen María y en segundo lugar, una bendición especial para todas las familias, puesto que Jesús y María se complacen en el sacramento del Matrimonio.

Al contemplar el tercer misterio, los fieles se dispusieron a abrir sus corazones a las enseñanzas de Jesús, Palabra de Dios Encarnada. Conscientes que cada uno acude al Señor para que en medio de la oscuridad sea la luz de Cristo quien le ilumine, le llene de su sabiduría, una vez que hayan sido confesados sus pecados; se pidió por la gracia de ser transformados por sus palabras y alcanzar así la santidad.

El cuarto misterio, brindó la oportunidad para que los fieles pidieran a Dios que su Luz transforme sus vidas, levantándoles del polvo de su propia existencia humana a la luz de la divinidad. Y junto a San Pablo poder luchar por llevar una vida santa y poder decir: “No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí”, regocijándose en la vida espiritual y exclamando “¡Señor es tan bueno estar aquí!”.

Con el quinto misterio, no sólo se agradeció a Dios por proveer a sus hijos el pan diario espiritual, luz de las almas; sino que se pide para que cada uno pueda experimentar en su vida el hambre por la Sagrada Eucaristía y altísima reverencia por la presencia de Jesús, Pan de Vida, Dios con nosotros en el Sacrificio de la Santa Misa y para que los sacerdotes sean santos, los fieles mediante el sacramento de la reconciliación puedan recibir de manera digna tan gran sacramento y para que se dé un esparcimiento del Reino Eucarístico, a través del mundo, que transforme los hijos de Adán en hijos de Dios.

Al concluir la meditación de los misterios de luz, se llevó a cabo la celebración “Flores a María”, la cual consiste en que los fieles que han participado del rezo del Santo Rosario, ofrendan a la Virgen María, una flor, colocándola, en este caso, a los pies de la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la parroquia. En esta ocasión, se leyó una reflexión sobre aspectos marianos, según la espiritualidad de San Luis María Grignon de Montfort y posteriormente durante la entonación de un canto mariano, los fieles desfilaban en grupos y con orden a colocar su ofrenda a los pies de nuestra madre del cielo.

De esta manera, los fieles sabaliteños, rinden veneración a la madre celestial, confiando su vida, su familia, la parroquia… a los cuidados maternales de aquélla que desde el cielo intercede por sus hijos constantemente.

Etiquetas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *