
Nuncio Apostólico ora con jóvenes generaleños |
Visita se dio al inicio de la semana de reflexión teológica del clero generaleño.
El representante del Papa Benedicto XVI para Costa Rica, Monseñor Pierre Nguyên Van Tot, dialogó en la mañana del lunes con los sacerdotes de la diócesis de San Isidro de El General, en el marco del inicio de la semana de reflexión teológica para el clero.
El prelado de origen vietnamita compartió con los sacerdotes algunas de sus experiencias como pastor de la iglesia, dándole énfasis al testimonio de dos jóvenes africanos que entregaron su vida por la causa del Evangelio.
Todos tienen su lugar en la Iglesia
A las 11 de la mañana el Señor Nuncio Apostólico se trasladó junto con los sacerdotes de la diócesis al Templo Catedral de San Isidro donde presidió la Sagrada Eucaristía que contó con la participación de fieles que abarrotaron el templo catedralicio.
El prelado comenzó exhortando a los sacerdotes a ser fieles en el cumplimiento de sus promesas sacerdotales, “para animarles a no cansarse de ser testigos de Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, a no tener miedo de dedicar tiempo a la lectura, a la meditación de la escritura y al rezo del oficio divino”.
Además les dijo que: “la palabra leída y meditada en la iglesia actúa sobre ustedes y los transforma; como manifestación de la sabiduría divina de Dios será alivio en las preocupaciones y en las tristezas. Esta Palabra de Dios se les entrega como un bien precioso; gracias a ella, meditándola cotidianamente, entrarán en la vida misma de Cristo que están llamados a proclamar”.
Haciéndo énfasis en la eficacia de la Palabra de Dios, Monseñor Nguyên Van Tot manifestó que: “con su Palabra el Señor Jesús instituyó el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre; con su Palabra curó a los enfermos, expulsó a los demonios, perdonó los pecados; por su Palabra reveló a los hombres los misterios escondidos del Reino”. Dirigiéndose expresamente a los sacerdotes expresó que “estamos destinados a ser depositarios de esta palabra eficaz que hace lo que dice: conserven siempre el gusto por la palabra de Dios, aprendan por su medio a amar a todos los que encuentren en el camino; nadie sobra en la iglesia, nadie, todo el mundo puede y debe encontrar su lugar”, enfatizó.
Promover espiritualidad de la comunión
El Nuncio Apostólico recordó a los fieles presentes que la promoción de la espiritualidad de comunión es fundamental aún antes de programar iniciativas pastorales concretas, haciendo alusión a lo expresado por el Papa Juan Pablo II en la carta apostólica “Novo Millennio Ineunte” (Al comienzo del nuevo milenio). Al respecto expresó que: “espiritualidad de la comunión significa ante todo, una unidad del corazón, sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado. Significa además capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo Místico, para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos, entender sus necesidades y ofrecerle una verdadera amistad. Es también capacidad de ver lo positivo que hay en el otro para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios, un don para mi”.
Además pidió a Dios “que este año sacerdotal cada uno de nosotros, ministros del Señor, y todos, cristianos y cristianas, podamos ser un regalo para la iglesia y para nuestras comunidades, y que al mismo tiempo reconozcamos en cada una de las personas que nos han sido encomendadas como un regalo de Dios, y que la Negrita de los Ángeles nos haga siempre sentir su amor materno”, concluyó.
Más que representante diplomático, un pastor cercano a los jóvenes
Al finalizar la celebración de la Santa Misa, el Señor Nuncio Apostólico accedió a la petición de muchas personas, sobre todo jóvenes, que querían acercarse a él para saludarlo y para fotografiarse con el representante pontificio; incluso el prelado se tomó su tiempo para orar con un grupo de jóvenes que ingresaron a la sacristía sin ninguna restricción.
Monseñor Nguyên Van Tot fue nombrado Nuncio Apostólico en Costa Rica el 13 de Mayo del año 2008, después de haber sido el representante diplomático de la Santa Sede ante los gobiernos de la República Centroafricana y en Chad, lo que manifiesta su amplia experiencia en el servicio diplomático Vaticano. |